Cerveza casera y artesanal: Qué es y qué se necesita para su elaboración

Aunque desde siempre se ha hecho, actualmente elaborar cerveza en casa está de moda y cada vez son más las personas interesadas en aprender acerca de este interesante procedimiento, de igual modo el mercado se ha preparado para atender tal auge y ahora es muy fácil encontrar todo lo que se necesita para hacer diferentes tipos de cerveza de forma artesanal.

¿Tú también quieres hacer una deliciosa y refrescante cerveza en casa? Entonces no pudiste llegar a mejor sitio, porque aquí estamos dispuestos a enseñarte todo acerca de la fabricación de cerveza casera, sus equipos, materias primas y todo lo que necesitas saber para convertirte en un maestro cervecero.

En esta oportunidad y para darte la bienvenida veamos los conceptos básicos más importantes que debes manejar para empezar a fabricar cerveza en casa.

¿Qué es la cerveza casera o artesanal?

Como su nombre lo dice son cervezas que se pueden realizar en casa siempre y cuando se cuenten con todos los ingredientes y equipos necesarios.

A diferencia de una cerveza de producción industrial, estas no llevan conservantes ni aditivos.

Esta se obtiene a partir del grano de la malta y de la fermentación de sus azucares.

Tipos de cerveza casera

En tu casa puedes preparar dos tipos de cerveza casera:

Cerveza de extracto

Es una cerveza mucho más sencilla de elaborar porque se emplea extracto de malta. La realización de esta cerveza se recomienda para principiantes y entusiastas de este mundillo.

Cerveza todo grano

Es un procedimiento más complejo y es el favorito de los profesionales. En este caso se usa la malta en grano o ya molturada y luego se realiza un proceso muy interesante para poder extraer su mosto y que te mostraremos más adelante.

¿Qué se necesita para hacer cerveza casera?

Para hacer cerveza artesanal en la intimidad y comodidad de tu hogar, debes tener los ingredientes necesarios y una serie de equipos, herramientas y utensilios indispensables para llevar a cabo el proceso. ¿No los conoces aún? Te los presentamos a continuación:

Ingredientes y materias primas

Para hacer cerveza se requieren de 4 ingredientes infaltables:

  • Agua: Es la vida de la cerveza, este es el ingrediente que va en mayor proporción y debe ser lo más pura posible.
  • Malta: Es el cereal cuyos almidones van a transformarse en azucares para crear el mosto dulce. Dependiendo del tipo de malta esta puede influenciar el olor, aroma y sabor.
  • Lúpulo: Se agrega para definir el sabor y olor característico de la cerveza así como su amargor.
  • Levadura: Es la encargada de transformar los azucares en alcohol y dióxido de carbono para convertir en mosto en cerveza.

Equipos, herramientas y utensilios

Ya conoces los ingredientes para hacer cerveza casera, ahora debes hacerte del equipo correspondiente:

  • Desinfectante especial para alimentos: Todos los equipos y utensilios debe estar perfectamente desinfectados.
  • Olla de metal: Para poner a hervir el mosto.
  • Enfriador: Se usa para enfriar el mosto después de que haya hervido y el más común es el de tipo serpentín.
  • Fermentador: Recipiente donde se llevará a cabo el proceso de fermentación para obtener cerveza.
  • Airlock: Se coloca en la tapa del fermentador para que el CO2 liberado pueda salir del fermentador.
  • Termómetro: Para medir temperatura en diferentes etapas del proceso.
  • Probeta y densímetro: Para verificar la densidad del mosto y la cerveza.
  • Tubo y manguera para envasar: Para trasladar la cerveza desde el fermentador hasta las botellas.
  • Cubeta de filtración: Cubeta que en la parte inferior tiene un grifo con un filtro y que sirve para eliminar las impurezas del mosto.
  • Colador: Para filtrar los residuos del grano de malta.
  • Botellas: Para envasar la cerveza.
  • Chapas tipo corona y chapadora: para tapar y cerrar herméticamente las botellas.
  • Molinillo de malta: En caso de que desees moler la malta.
  • Paletas para remover.
  • Cepillos: para lavar las botellas y demás utensilios y equipos.
  • Embudo (opcional).

Pasos para fabricar cerveza en casa (Todo Grano)

Hacer cerveza en casa es muy divertido y sobre todo emocionante. Los pasos son sencillos, pero deben llevarse a cabo con total cuidado para garantizar el mejor de los resultados:

Molturar la malta

Lo primero que debes hacer es molturar la malta, para esto debes comprar un molinillo para malta y tener la disposición de moler. Por otro lado, este es un proceso muy delicado, ya que si el molturado no se hace de forma correcta, entonces podrás perjudicar el resultado final de tu cerveza.

Si no tienes tiempo ni la destreza que se necesita para molturar bien la malta, la recomendación es que la compres ya molturada.

Macerar la malta

En un recipiente grande o en una olla de metal debes poner a macerar la malta. Para ello debes considerar que por cada kilogramo de cereal serán necesarios 3 litros de agua. Este proceso se lleva a cabo durante diferentes periodos de tiempo y con agua a diferentes temperaturas. Todo va a depender de los resultados que quieras obtener:

  • Pausas Proteolítica 52 °C: Se lleva a cabo por un tiempo máximo de 20 minutos. En este proceso las proteínas grandes se descomponen en elementos más pequeños que ayudan a dar cuerpo y consistencia a la espuma.
  • Maceración de 62 °C a 65 °C: Se lleva a cabo entre una hora y una hora y media. En este tipo de maceración se obtiene una alta proporción de azucares que pueden fermentarse. Se obtiene una cerveza de cuerpo seco y ligero con poco dulzor.
  • Maceración de 66 °C a 69 °C: Se lleva a cabo entre una hora y una hora y media. En este caso se obtiene una proporción normal de azucares que se pueden fermentar. Se obtiene una cerveza de dulzor normal y cuerpo medio.
  • Maceración de 70 °C a 72°C: Se lleva a cabo entre una y una hora y media. En este proceso se obtiene una proporción baja de azucares que se pueden fermentar. Se consigue una cerveza con bastante dulzor y con mucho más cuerpo.
  • Maceración 75 °C a 78°C: Se realiza por un tiempo máximo de 10 minutos y se ejecuta antes de culminar con el proceso de maceración. Sirve para finalizar la actividad de las enzimas.

El objetivo principal de la maceración es que los almidones de la malta comiencen a desprender los azucares que ayudan a obtener el mosto dulce que posteriormente será convertido en cerveza artesanal.

Durante este proceso es muy importante ir agitando de vez en cuando e ir controlando la temperatura del agua.

Filtrar el mosto

Una vez que has terminado con la maceración es necesario filtrar el mosto, debes pasarlo a una cubeta de filtración para eliminar los residuos del grano del cereal y para ayudar a disolver el resto de los azucares.

Una cubeta de filtración es un recipiente que tiene un grifo con un filtro por donde ira saliendo el mosto. Debes repetir este proceso hasta que el líquido que salga por el grifo se observe lo más cristalino posible.

Aclarar el mosto

El aclarado consiste básicamente en agregar más agua a los granos del mosto para poder aprovechar sus azucares y así obtener más litros de jugo.

Pero este es un proceso que aunque es sencillo se le debe prestar mucha atención. Para hacerlo de forma correcta debes ir transfiriendo el mosto filtrado a través del grifo de la cubeta de filtración a una olla de metal.

A medida que vas sacando mosto filtrado debes ir agregando en la cubeta de filtración agua a una temperatura de 78 °C, esto mantendrá húmedo el grano y ayudará a aprovechar los azucares que aún le quedan para así conseguir más litros.

Este proceso puede repetirse hasta que el densímetro indique que la densidad del mosto se ha reducido dos niveles en comparación con su densidad original.

Hervir el mosto y agregar el lúpulo

Una vez que ya hemos obtenido el mosto filtrado y los hemos aclarado entonces lo siguiente es ponerlo a hervir. En este paso es donde se agrega el lúpulo que dará sabor, amargura y aroma a la cerveza.

Para ello debes disponer el mosto en una olla metálica y colocarla sobre el quemador. Se recomienda vigilar este proceso constantemente para evitar que la espuma que se produce se derrame.

Cuando el mosto comience a hervir entonces es cuando se comienza a agregar el lúpulo, esto se hace en diferentes momentos de la ebullición para conseguir las diferentes características de la cerveza:

  • Para conseguir el aroma: Agregar a los 5 minutos de ebullición.
  • Para conseguir el sabor. Agrega entre 5 y 20 minutos de ebullición.
  • Para conseguir amargor: Agrega a los 60 minutos de ebullición.

Enfriar

Inmediatamente después del hervor desde llevar el mosto a una temperatura de 20 °C. El objetivo principal de enfriarlo es reducir la formación de DMS que aporta sabor de maíz a la cerveza y por otro lado fomentar la creación de taninos.

Para hacer este procedimiento lo más rápido posible debes apoyarte en diferentes métodos:

  • Enfriador de Serpentín: Colócalo dentro de la olla del mosto hirviendo y ve colocando agua fría dentro de este hasta que el mosto alcance los 20 °C.
  • Transferencia de temperatura: Coloca la olla de mosto en una fuente de agua fría para que el mismo se vaya enfriando por transferencia de temperatura.
  • Método Australiano: Vierte el mosto hirviendo en el fermentador, tápalo herméticamente y déjalo así hasta que la temperatura de este baje.

Fermentar

Ha llegado el momento de colocar la levadura, es decir, ese proceso en el que el mosto se irá transformando en cerveza.

Para lograrlo debes poner el mosto dentro del fermentador, te aconsejamos que antes de colocar la levadura lo oxigenes un poco, esto lo puedes hacer agitando enérgicamente el fermentador.

Luego añade la levadura, tapa el recipiente y colócale el Airlock o trampa de aire. Según el tipo de cerveza que deseas habrás elegido la levadura y debes vigilar la temperatura (cerveza Ale 15 °C – 25 °C/ Cerveza Lager 5 °C- 9 °C).

Lo siguiente será tener paciencia y dejar a que la levadura haga su magia y convierta el mosto en una deliciosa y refrescante cerveza hecha en casa.

Embotellar tu cerveza

¡Ha llegado el día que estabas esperando! Ya la cerveza está lista para ser embotellada. Pero antes te recomendamos agregar un poco de dextrosa para ayudar a que la levadura genere algo más de dióxido de carbono.

Para ello debes disolver 6 gramos de dextrosa en 1 litro de agua hirviendo, dejar que enfríe, abrir el fermentador, colocar la mezcla y agitar para que se integre a la cerveza, deja reposar por 30 minutos y ahora si podrás embotellarla.

Puedes usar un tubo y una manguera para envasado para hacer el procedimiento mucho más rápido y sencillo.

Solo debes colocar la cerveza en las botellas previamente desinfectadas, pon a enfriar y disfruta de tu obra maestra.

Tipos de cerveza casera

Se pueden hacer diferentes tipos de cervezas de forma artesanal, no obstante los tipos favoritos son los siguientes:

Cerveza Rubia

Esta cerveza Pale Ale tiene un tono amarillento algo pálido, es por ello que se le llama rubia. Tiene un sabor un poco amargo y es ligera y deliciosa.

Cerveza Tostada

Esta cerveza Brown Ale tiene un color característico debido a que en su elaboración se emplea una malta un poco más tostada. Generalmente esta cerveza se caracteriza por tener un cuerpo medio y son más cremosas. Tanto el olor como el sabor están muy influenciados por el cereal tostado.

Cerveza Negra

Esta es un tipo de cerveza de color oscuro y opaco. Para su elaboración se usan granos de malta más oscuros originando de ese modo su color intenso. Su aroma y sabor también son profundos.